Qué pasó
M. S. compró en 2018 una Nissan Frontier 0 km. En 2021 empezaron los problemas, uno atrás de otro. Una alerta de la 4x4, la batería, el acelerador, el turbo, un pistón. Después de varias idas al taller, le cambiaron el motor por garantía.
Él no quiso retirarla. Pidió que le dieran una camioneta nueva y que le pagaran los meses sin vehículo, el mal momento y una multa por cómo lo habían tratado. La jueza le dio todo, incluida la camioneta nueva.
Qué dijo el juez
La Cámara le sacó la camioneta nueva. Un perito revisó la unidad con el motor cambiado, escaneó todos los sistemas y no encontró ninguna falla. Para la ley, entonces, la reparación fue satisfactoria, y en ese caso no corresponde el cambio por otra.
Pero una camioneta a la que le cambiaron el motor vale menos. Cualquiera que la quiera comprar va a desconfiar. Esa pérdida de valor sí se la tienen que pagar, y la Cámara la fijó en 7 millones de pesos.
Confirmó también lo demás. $600.000 por los seis meses que estuvo sin la camioneta, $500.000 por daño moral y una multa a Nissan y a la concesionaria, que responden juntas. La multa fue porque nunca le explicaron con claridad qué tenía la camioneta ni qué le estaban haciendo.
Para cerrar el tema, él tiene que firmar los papeles para inscribir el motor nuevo, y las empresas pagan esos trámites, la VTV y una puesta a punto.
Qué significa para vos
Cuando un auto nuevo sale con fallas, la garantía obliga a arreglarlo bien. Si lo arreglan y un perito confirma que anda, es difícil conseguir uno nuevo. Pero un arreglo grande, como un cambio de motor, le baja el valor, y esa diferencia se puede reclamar.
Este comprador consiguió los 7 millones porque, además de la camioneta nueva, había pedido la pérdida de valor por si no se la daban. Si estás en una situación parecida, pedí las dos cosas. Y cada vez que dejes el auto en el taller, pedí por escrito qué falla tiene y qué le van a hacer. Si no te informan, eso también cuenta.