Qué pasó
M. M. se anotó en 2013 en un plan de ahorro de FCA Ahorro, que le vendió la concesionaria Taraborelli. Pagó las 84 cuotas, una por una. El auto nunca llegó.
Después se enteró de que el plan figuraba a nombre de la concesionaria y que la administradora le había pagado a ella el ahorro acumulado, más de 1,8 millones de pesos. M. M. nunca había firmado nada que lo autorizara. Les hizo juicio a la administradora, a la concesionaria y a la fábrica.
Qué dijo el juez
La administradora y la concesionaria tienen que devolverle lo que ahorró, calculado al precio actual del auto. La administradora se defendió diciendo que ya había pagado, pero le había pagado a la concesionaria, sin ningún papel firmado por la ahorrista. Para la Cámara, ese pago no cuenta frente a ella.
Subió el daño moral de 1,2 a 2,5 millones de pesos, por los años de reclamos y las respuestas contradictorias que recibió. Y les puso una multa a las dos, más alta para la concesionaria que para la administradora.
Hubo dos cosas que no le dio. A la fábrica la dejó afuera, porque no vendió, no cobró ni intervino en el plan. Y le quitó lo que había ganado en primera instancia por no poder usar el auto. Como el contrato quedó terminado y ella recupera la plata, no se le puede pagar además por no haber usado el auto.
Qué significa para vos
Si terminaste de pagar un plan y no te dan el auto, tenés derecho a que te devuelvan lo ahorrado al valor de hoy del vehículo, no a los pesos que pusiste. Y nadie puede cobrar ese dinero en tu nombre sin tu firma.
Antes de hacer juicio, hay que decidir con un abogado si vas a pedir el auto o la devolución. No se cobra lo mismo en un caso que en el otro. Y conviene demandar a la administradora y a la concesionaria. A la fábrica, solo si tuvo algo que ver.